DE ÁRBOLES Y DE DIOSES

Los elementos de la naturaleza fueron lo primero que los hombres consideraron sagrado, es decir, digno de veneración: el espíritu de los animales, los ríos, los árboles, etc. En el caso de los árboles fueron considerados como encarnación del principio vital, porque a través del ciclo de las estaciones del año representa el retorno de la regeneración. En muchos lugares, se ha mantenido hasta hoy el rito de plantar un árbol al nacimiento de un niño, el cual le transmite su vitalidad.

Existen hermosas leyendas y mitos que hablan sobre ellos, aparecen en la historia de la mayoría de las culturas sin ser la excepción las culturas aborígenes americanas. En Ecuador se encuentra la leyenda Shuar donde la diosa Nunkuies es la creadora de las plantas. Por su parte los aborígenes en general consideran que cada especie tiene su espíritu guardián que reside en ellos y los protege.

Cuando pensamos en ellos, nos imaginamos plantas increíbles, de diferentes formas, tamaños, colores, cada uno es un ecosistema en sí mismo. Estos son muy importantes para todos nosotros, pues sin el oxígeno que expulsan sus hojas la vida en la Tierra sería muy distinta.

Los árboles no dejan de trabajar ni un solo minuto de su vida, crean oxígeno, extraen el dióxido de carbono del aire, regulan el ciclo hidrológico, mejoran la fertilidad del suelo, hospedan a la biodiversidad, algunos nos dan alimentos, disminuyen la contaminación acústica en las ciudades, entre tantas otras funciones.

Uno de los problemas más graves que enfrentan los árboles son los incendios forestales, como también la tala indiscriminada motivada por el afán comercial de lograr madera, e incrementar la producción agroganadera

Debemos cuidar los pocos bosques que aún existen y exigir la reforestación, esto sería un excelente aporte y una efectiva estrategia que podemos implementar para cuidar el planeta de los grandes flagelos que lo vienen afectando: contaminación, cambio climático, efecto invernadero, entre otros.

Los árboles no solo son dioses en la tierra según la mitología y las creencias indígenas, también son uno de los mayores componentes de la biodiversidad que aportan grandes beneficios al planta y al hombre y por ello es que debemos proteger a nuestros dioses en que tomaron la forma de arbolas protectores.

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